Sinopsis: En este mensaje, Luis Lopéz explica la importancia de ser llamados representantes del Señor Jesucristo, nos da algunos ejemplos de como Juan y Pedro eran perseguido y azotados, nunca se dieron por vencidos, predicando la palabra de Dios con denuedo.
¿Quien soy yo para merecer tanto amor?
Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?
sábado, 14 de mayo de 2016
Predica para descargar "Seamos sus representantes" por Luis López
Sinopsis: En este mensaje, Luis Lopéz explica la importancia de ser llamados representantes del Señor Jesucristo, nos da algunos ejemplos de como Juan y Pedro eran perseguido y azotados, nunca se dieron por vencidos, predicando la palabra de Dios con denuedo.
miércoles, 21 de octubre de 2015
lunes, 19 de noviembre de 2012
Señales antes del fin
Porque se levantarán
falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal
manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos (Mateo 24:24)
Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis. (Mateo 7:15-20)
No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis. (Mateo 7:15-20)
viernes, 16 de noviembre de 2012
EXPERIENCIAS QUE NOS AYUDAN A CRECER EN EL EVANGELIO
¿Se lo diras?
Proverbios 24:10-12
Y todo el que vive y cree en mi, no morirá jamas.....Juan 11:26
Juan, un amigo mio, era adicto a las drogas. Varias veces estuvo cerca de la muerte. Cuando entro al programa de rehabilitación que mi esposo y yo habíamos establecido, era un hombre deshecho. Para el final del programa, Juan se había hecho cristiano.
Un día, mientras Juan caminaba por una calle muy transitada, comenzó a ver a los apresurados compradores como los ve Dios: como gente que esta pereciendo. Había aprendido de la palabra de Dios que los que mueren sin Cristo pasan la eternidad separados de él. Con profunda preocupación pensó: Estas personas no tienen por qué morir.
Todos necesitamos ver a la gente como Dios las ve. Pero esa revelación también conlleva responsabilidad. Salomón suplicó: <<Libra a los que son llevados a la muerte, y reten a los que van con paso vacilantes a la matanza>> (Proverbios 24:11). También advirtió que una vez se abren nuestros ojos, no podemos fingir que no sabemos qué hacer. Dios quien pesa nuestros corazones y guarda nuestras almas, sabe que nosotros sabemos, y nos hace responsable de nuestros actos (v.12).
Piensa en la gente que conoces que no tiene a Cristo. No tienen por qué morir en él. Jesús dijo: <<Y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás>> (Juan 11:26). ¿Les va a dar estas buenas nuevas?
SE BUSCAN: MENSAJEROS QUE LLEVEN LAS BUENAS NUEVAS
sábado, 27 de octubre de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
Anecdotas valiosas para avanzar en la fe
Cierta vez, cuando yo estaba en
la China, entré en una ciudad, y una gran muchedumbre me cerraba el paso.
Miré para ver lo que acontecía y vi que estaban apedreando a un hombre;
como no podía pasar, tuve que presenciar aquella escena. Estaban matando a
un hombre arrojándole piedras en la cabeza, en el pecho y las
piernas, y despedazaban aquel cuerpo arrancándole la carne. Mientras mataban a ese
hombre mucha gente miraba y las mujeres se reían.
Esto quebrantó mi corazón; yo
nunca había visto tal cosa. Algunos decían que el apedreado
era un ladrón; pero ninguno sabía si era cierto. Y mientras corría sangre
humana la gente se reía. Esto es lo que hicieron al pie de
la cruz: cuando el gloriosos Príncipe del cielo estaba muriendo, los seres
humanos reían. ¿Y el mundo ha cambiado? ¡No!
Los hombres, el mundo, están
burlándose y todavía escupen y escarnecen el sacrificio de Cristo, burlándose
de su sangre preciosa. Cristo estaba colgado en la cruz y el mundo reía al pie de ella.
JUAN Y COMPAÑÍA
“El
que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que
siembra
generosamente, generosamente también segará.”
¾ 2
Corintios 9:6.
—¿Puedo depositar
dinero en ese banco?
Un joven de quince
años, pobremente vestido se paró frente a la ventanilla del cajero del banco en
el pequeño pueblo de Barwick, del estado de Georgia, EE.UU. de A. Todo su
aspecto de miseria y pobreza indicaba que sería hijo de un mediero de alguna
de las pequeñas granjas de la región, gente que por diversas razones
generalmente se encuentra en mala situación económica. Tres hojas de cartón,
metidas dentro de sus zapatos completamente gastados, reemplazaban la suela
que ya casi había desaparecido.
—¿Cuánto quieres
depositar, Juan? — preguntó el cajero.
—Cuatro dólares —
contestó el muchacho.
— ¿A qué nombre
quieres que se abra la cuenta? — La voz del hombre fue bondadosa, pues
conocía al joven como un fiel alumno de la escuela dominical de la Iglesia
Metodista.
— Juan W. Yates y
Compañía — respondió el muchacho con la mayor seriedad.
El cajero miró a
través de la rejilla con cierto aire de perplejidad. — ¿Quién es la compañía?
—preguntó.
Dios — contestó el
joven solemnemente—. Hoy he recibido el sueldo del primer mes de
trabajo, y estoy empezando una cuenta del diezmo. Este es dinero de Dios. La
historia de la vida de Juan W. Yates suena algo como una novela. Fue contador,
cajero, gerente, y después jefe de la sección de abastecimiento del
ejército, donde se pagaban cheques que llevaban su firma hasta por la suma de
diez millones de dólares. Dos destacados pastores han descrito a este
hombre como “uno de los laicos más valiosos en toda la Iglesia
Metodista”.
Su madre, Eliana de
Yates, había entrado a una nueva etapa en su vida espiritual en una
serie de reuniones de avivamiento, y en medio de su profunda pobreza y de la lucha
por vivir, había empezado a dedicar la décima parte de todos los ingresos al
Señor. Juan W. Yates guardó siempre el libro de contabilidad del
diezmo de su madre, en un cajón de su lujoso escritorio, al lado de su Nuevo
Testamento, y lo mostraba a decenas de miles de personas en las concurridas
reuniones donde él predicó la doctrina de la mayordomía.
Dice al respecto:
“Puede ser que este libro no merezca la aprobación de un contador profesional;
pero estoy seguro que nuestro Padre celestial considera esta contabilidad
como muy buena.” Este activo obrero en la iglesia y en la escuela dominical
dice que se lo debe todo al hecho de que su madre practicaba el diezmo;
su devoción a esa norma marcó el rumbo para su propia vida. — Mensajero Pentecostés.
COMO
MATAR A TU IGLESIA
Salmo
11:4; 27:4; 65:4; 84:10; 93:5; 122:1; Ecl .5:1,
Habacuc
2:20; Mateo 21:13; Marcos
11:17; Juan
3:1;
Hechos 2:46, 47; 1
Corintios 5:1-7; 6:1-11; 11:16;
14:33;
Hebreos 10:25; Jd. 1:19; Apocalipsis
2:20-23.
En primer lugar; ¡No
vengas!
Si vienes, ¡ven
tarde!
Al venir, ¡ven de mal
humor!
Al salir de la
iglesia, pregúntate: ¿Qué valía todo esto?
¡No aceptes nunca un
cargo en la iglesia! Vale más seguir criticando a los demás.
¡Visita a las otras
iglesias a cada rato para enseñarle al pastor que él no es quien te manda! Hay
que guardar la independencia.
¡Haz que el pastor
gane su dinero! ¡Deja que él haga todo el trabajo! Al acudir al templo,
siéntate muy atrás, cerca de la puerta, ¡No cantes! O si cantas, ¡Canta bien
destemplado!
¡No des tus
contribuciones por adelantado! ¡Espera por lo menos hasta haber
recibido lo que tu
dinero vale! ¡No animes al pastor!
Si te gusta el sermón, ¡cállate! Pues muchos pastores se perjudican por causa
de la adulación, ¡No permitas que la sangre de él esté sobre tus manos!
¡Cuenta las faltas de
tu pastor a todos los que te visiten! ¿Quién sabe si de otra manera ellos lo
descubrirán?
¡No traigas nunca a
nadie a la iglesia! No hagas nada para ganar a otros miembros nuevos; por
lo menos mientras la congregación tenga tal pastor!
Si hay algunos
miembros animados que sirven a su iglesia y que trabajan por ella, ¡no dejes de
protestar contra esa asociación exclusivista!
Si tu iglesia por
mala fortuna es una iglesia feliz y armoniosa, condénala por su tibieza, indiferencia
y falta de celo.
Cooperando como se
sugiere arriba, tú matarás por seguro a tu iglesia. —
Noticiero
de la fe.
==========
MI AUSENCIA DE LA IGLESIA
Salmo
93:5; Eclesiastés 5:1; Hebreos
10:25.
Hizo que algunos
dudaran de que el cristianismo sea real.
Hizo que otros
pensaran que yo soy un hipócrita.
Hizo que muchos consideraran
mi bienestar espiritual y el de los demás como asunto sin
importancia.
Hizo que se
debilitara la eficacia del culto en la iglesia.
Hizo que el
predicador encontrará más difícil presentar el mensaje.
Hizo que los hermanos
se desalentaran y, por ende, no alcanzaran una bendición de Dios.
Hizo que muchos
dejaran de asistir a la iglesia.
Hizo que me fuera más
difícil enfrentarme a las tentaciones del maligno.
Hizo que el diablo
tuviera más poder sobre las almas perdidas.
Hizo que se propagara
más el hábito de no asistir a la iglesia. — Noticiero de la
Fe.
==========
EL SUEÑO DE UN PASTOR
1
Corintios 15:58
Se dice que un pastor
soñó una noche que él tiraba, en lugar del caballo, de un gran carretón
cubierto con toldo. El trabajo era muy difícil y avanzaba lentamente, sobre
todo cuando llegó a una parte barrosa del camino.
Por fin sólo pudo
hacer que el carretón avanzara unos pocos centímetros. Esto le parecía bastante
raro, puesto que la última vez que había mirado hacía atrás, creía haber visto a toda la congregación que ayudaba a empujar. Finalmente, cuando él estaba casi
agotado, miró hacia atrás para examinar las causas de la dificultad.
Ahí se dio cuenta de
que los miembros de la iglesia, no sólo habían dejado de empujar sino que se
habían subido al carretón, y ahí estaban sentados, ocupados en criticar
al pastor porque no tiraba del carretón con mayor rapidez. Bueno...¿y es solamente un sueño...?
viernes, 9 de diciembre de 2011
EL AVIVAMIENTO
Hechos.2:2-4 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
En diversos paises se habla de un avivamiento mundial, claro la biblia nos habla de que en los postreros tiempos el derramara el Dios de sus Espiritu y que los ancianos soñaran sueños, los jovenes veran visiones, es decir, que va a haber una revolucion total dentor de la iglesia de Jesucristo, pero diversos ministros de Dios reconocidos, o los que de alguna u otra forma dicen llamarse ministros de Dios, habla que en las iglesias que son muy reconocidas es donde se va a dar el avivamiento, o en las grandes ciudades, pero lo cierto es que EL AVIVAMIENTO va a venir de países de donde menos el mundo piense, va a venir de pequeñas iglesias; el mundo va a quedar boquiabierto cuando vean de donde vendra el avivamiento...
DIOS LE BENDIGA
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